Te despiertas, te cambias, coges el coche y te pones a trabajar, desde las nueves de la mañana hasta las siete de la tarde todo el rato danzando por ahí, sin apenas tiempo para comer, todo el día acumulando kilómetros a toda prisa para no llegar tarde, hoy no ha habido tiempo para pensar en nada ni nadie, no he podido tener ese rato a solas conmigo que tanto me está gustando últimamente.
Por fin ella ha reconocido que está molesta conmigo por lo del otro día, ya os lo dije aquí primero, lo que me sorprende es que lo haya reconocido, puede ser que esté aprendiendo algo también y deje ese cabezonismo atrás. He decidido darla espacio y empezar de nuevo, poco a poco, sólo dar los buenos días y las buenas noches. Me ha sorprendido también el hecho de que contestando muy poco estos días, esta noche me ha preguntado que si había salido de trabajar, me ha chocado que se preocupara, aunque sea mínimamente, reconozco que me ha gustado que lo haga.
Cada día queda menos para noviembre y todo lo que conlleva ello, hoy he concretado una cosa que la va a volver loca, tengo una amiga del pasado de una red social que vive en Vigo y me va a ayudar con un proyecto que creo que va a quedar muy bien.
Sólo quedan cuatro días para acabar este mes algo agridulce y empezar otro con gran optimismo.
Como he dicho arriba, no he tenido tiempo de tener ese rato a solas conmigo y la verdad que lo he echado de menos, son ratos muy buenos, en los que te analizas, ves que tal estás, muy necesario, pero bueno, mañana será otro día.
Quien sabe si mañana puede ser un gran día, lo que si se es que es otro día para continuar aprendiendo, siempre adelante, porque si te rindes has perdido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario